Necesitada de dar un giro a su vida, Angélica decide dar un paseo por el lado salvaje. ¡Los resultados son eróticamente impactantes! ¿Cómo puede ser tan mala una mujer con tan buen aspecto? Diablo o ángel... ¡no puede decidir por sí misma, así que tendrás que decidir por ella!
Julie Meadows protagoniza esta sexcapada vintage de los años 80, de una época pasada en la que el argumento importaba casi tanto como la intensidad sexual de la pantalla. Gran parte de la interpretación en esta industria se ha quedado en el camino, así que recordar una película como ésta puede arrancarte una sonrisa nostálgica.
En los primeros tiempos de la realización de películas porno para el mercado doméstico, los directores solían utilizar lentes blandas y máquinas de humo. Pensaban que eso daba a sus películas un aspecto de vídeo de la MTV.
Micki Lynn tuvo una carrera muy corta en la industria, a algunos les recuerda a Sarah Michelle Gellar... y hay cosas muchísimo peores a las que puede recordar una porno. ¡Mírala recibir una carga en la cara!
Cheyenne Silver y Julia Parton se afanan en la superficie de un piano de cola blanco. Deben de pensar que están en algún tipo de vídeo de pistolas y rosas, pero la verdad es que lo más cerca que alguna de ellas estuvo nunca de ese nivel de estrellato fue este clip follándose con los dedos.
No sé en qué coño estaba pensando el director, pero se volvió un poco loco con el enfoque borroso o, mejor dicho, con la falta de enfoque en este vídeo. Si te gusta la obscenidad difícil de ver, quizá éste sea el mejor vídeo que puedas encontrar. Para todos los demás, esta escena es totalmente olvidable.
Qué culo redondo y perfecto exhibe Julie Meadows boca abajo sobre la cama en la escena. Sin duda, éste es el episodio más caliente del disco, porque es el que más se centra en su rasgo más celestial, y en un culo en el que podrías hacer rebotar monedas todo el día.