¿Te gustan apretadas, dulces y pequeñas? En Anarchy te oímos alto y claro. Así que hemos reunido algunos de los culitos y gilipollas más bonitos de por aquí, todos ellos abiertos a un escariado extremo y a una follada de infarto. ¡Que lo disfrutes!
Si midiera más de metro y medio sería impactante, Daisy sería una pornostar del demonio, pero si su carrera se viniera abajo, siempre podría ir al hipódromo y convertirse en una jinete de clase mundial. Si echas un vistazo a este vídeo, te darás cuenta de lo bien que monta.
¿Puede una puta ser alta y pequeña al mismo tiempo? Claro que puede. Nikki Hunter no es la chica más bajita del mundo, pero su culo cabe en la palma de una mano y su garganta cabe fácilmente en la palma de la otra. Una vez que tengas las dos manos sobre esta pura sangre, será mejor que te sujetes para que no consiga despistarte mientras intentas mantenerte sobre ella hasta la meta.
Incluso con uno de los peores tintes de pelo de la historia, Vanessa Lane sigue siendo una belleza que deja boquiabierto a cualquier hombre. Puede que su cuerpo flexible no pese mucho, pero cuando te subes encima de ella y empiezas a meterte hasta el fondo de su culo abierto, ella siempre se las arregla para empujar hacia atrás sin caer de bruces. ¡Así es como debe ser una puta!
Como la hermana pequeña de tu mejor amiga, Dani Woodward es el tipo de chica a la que te puedes follar siempre que quieras... así que puede que digas que no las primeras veces sólo para hacerla enfadar. Una niñita enfadada como Dani es una bola de fuego de acción cuando por fin la avivas y enciendes la cerilla clavando tu polla en su coño hambriento.
Demostrando que las pollitas pueden ser tan duraderas como hermosas, Daisy cumple una doble función en esta película, volviendo en la Escena 5 para mostrar que su coño se ha recuperado totalmente de la paliza que recibió al principio de la película. Algunas flores no se marchitan cuando el sol brilla demasiado... y Daisy es una de ellas.
Si quieres mirar a estas zorritas a los ojos cuando pasees por el plató, quizá tengas que arrodillarte o encontrar una silla de escritorio con ruedas. Si no, mantente erguido, ponles la copa en la cabeza y deja que te hablen a la polla.